Beneficios de la Granada

Granada

 

Este fruto, la granada tiene muchos beneficios para la salud, es muy popular por su poder de  cuarar enfermedades y por  ser un antioxidante natural.

Las propiedades antioxidantes hacen que su consumo ayude a mantener una buena salud. El cuerpo humano los  utiliza para eliminar radicales libres, que son sustancias químicas muy reactivas que introducen oxígeno en las células y producen la oxidación de sus diferentes partes, alteraciones en el ADN y cambios diversos que aceleran el envejecimiento del cuerpo.

Contiene vitamina C, esencial para mantener unas defensas fuertes. Por cada 100 gramos aporta el 10% de la vitamina C recomendada.

El Ácido fólico, desempeña un papel fundamental por  contener   vitamina B12 para la producción de los glóbulos rojos, consiguiendo así la prevención de enfermedades como diversos tipos de anemia. Si eres practicante de bjj y ademas eres vegano es una  forma de conseguir esta vitamina sin consumir carne.

Los polifenoles son sustancias que se encuentran en las plantas y determinados alimentos. Hay dos grupos importantes, las flavonoides y las isoflavonas que aportan muchos beneficios para actuar, especialmente, contra los radicales libres, siendo perfectos antioxidantes naturales.

El potasio es un mineral elemental en nuestro organismo, debido a que realiza funciones básicas como la regulación del agua dentro y fuera de las células. Esta ocupación la realiza conjuntamente con el sodio.

El 8% de la cantidad recomendada en hombres y mujeres de 20 a 39 años que realizan actividad física de forma moderada la puedes encontrar en 100 gramos de granada.

Para  finalizar este post,  queremos informar que la granada es una fruta baja en calorías, por cada 100 gramos aporta 34 calorias. Ideal para comer entre horas o añadirlo en una ensalada.

 

Detox para el cambio de estación

En todos los cambios estacionales hay que tomar algunas medidas para ayudar al organismo en ese tránsito, sobre todo si queremos encarar mejor el ritmo de vida diario, la contaminación que nos rodea y los déficits alimentarios.

El día 21 de septiembre comienza en teoría el otoño, y con él, aparecerán algunos inconvenientes muy comunes: gripes, catarros, rinitis y alergias. En cualquier caso, necesitaremos un aporte extra para subir o mantener las defensas.

La primera aliada en la prevención de posibles afecciones en otoño es la Echinácea que se puede tomar en infusión directamente o en preparados que se adquieren en la farmacia y en otros establecimientos. La puedes encontrar en gotas, jarabe, pastillas o  spray si nuestro punto débil es la garganta (aquí nos puede servir también el plántago y la belladona). También está la opción homeopática, Echinácea Cosmoplex. La Echinácea produce leucocitos y linfocitos.

La vitamina C es nuestro otro fortín. Una ingestión de Vitamina C de dos o tres gramos diarios, es lo que se recomienda para fortalecer y proteger las células de los radicales libres y regula la presencia de esta vitamina en el organismo que, por hábitos como el tabaco entre otros, se reduce sensiblemente.

La vitamina C la podemos encontrar en fresas, mangos, frambuesas, aguacates, remolachas, kiwis, brócolis, espárragos, cebollas, grosellas, tomates, cítricos, manzana granny, acerolas, etc…

Una fruta salvaje muy rica en vitamina C es la azofaifa, una pequeña manzanita ácida que tiene además magnesio, potasio o niacina, entre otros elementos

Pero aquí no acaba todo, ya que si queremos prepararnos bien para la próxima estación hemos de recurrir a la depuración del organismo para reducir la toxicidad que hayamos acumulado.

Por ejemplo, podemos hacer o comprar zumo de aloe y tomar una cucharada cada noche. O bien utilizar plántago o semillas de lino. Si además tomamos solo fruta y verdura durante 5 dias, nuestro intestino lo agradecerá. Hay quien además hace lavados de colón, o como lo denominaban nuestros abuelos, una lavativa. Por último podemos añadir tres capsulas al día: una de tomillo, otra de alcachofera y otra de cola de caballo para proteger y depurar los pulmones, el hígado y los riñones.

La flora intestinal  mejora con lactobacilus que, aunque se puede tomar del yogur o el kéfir, lo podemos encontrar también en pastillas.

Y por último, podemos acudir a los baños de sal que, además de relajarnos, por ósmosis, deja salir líquidos y toxinas. Se recomienda llenar la bañera hasta la mitad con 2 kilos de sal. Una vez en semana es suficiente como prevención.

 

Nota del autor: La idea de esta sección es reunir información útil para usuarios de la salud que como yo, están interesados en el deporte, la salud y la alimentación. Si te parecen bien alguna de las prácticas de las que hablo, busca más información y, sobre todo, ten en cuenta que cada organismo es diferente y que debemos aprender qué nos viene bien y qué no.

Si tenemos dudas o un problema específico, lo mejor es consultar a un especialista.

El objetivo que me planteo es provocar la curiosidad sobre los temas de salud y abrir una ventana a una posición activa a la hora de cuidarnos. Para eso, no queda otra que informarse, preguntar y experimentar.

Si tenéis algo que aportar u otro punto de vista o algo que preguntar, espero vuestros comentarios.